Claves para el mantenimiento del césped, natural y artificial, de instalaciones deportivas profesionales

Burgos, 11 de marzo del 2021.-   Esta información se ha elaborado con los consejos expertos de varias empresas, especializadas en la plantación y matenimiento, tanto de césped natural, como césped artificial. En concreto, Agromática para el césped natural, y SportBS para el césped artificial. Desde Green Mowers le recomendamos nuestro amplio catálogo de maquinaria para césped natural en cualquier instalación deportiva y para césped artificial. Empezamos por las semillas más adecuadas. La empresa Agromática ha publicado esta guía para saber qué tipo de semilla de césped plantar según las condiciones climáticas. 

NombreSueloSituaciónCaracterísticas
Climas áridosBouteloua gracilisLa mayoríaA pleno solHojas pequeñas, inactva en tiempo seco y muy caluroso
Buchloë dactyloidesLa mayoría secosA pleno solHojas estrellas, rastrera, crecimiento lento, inactiva en veranos calurosos
Climas cálidosAxonopus affinisLa mayoríaDescubierta, media sombraHojas gruesas, herbácea
Cynodon dactylonLa mayoríaDescubierta, media sombraHojas finas, densa, tolera la salinidad
Eremochloa ophiuroidesÁcidoDescubierta, media sombraHojas gruesas, crecimiento lento
Lolium multiflorumLa mayoríaDescubierta, media sombraGruesa, crecimiento rápido
Stenotaphrum secundatumLa mayoría, neutroDescubierta, sombraGruesa, herbácea cuando hace frío, tolera la salinidad
Zoysia japonicaLa mayoríaDescubierta, sombraHojas gruesas, tolera la salinidad
Climas frescosCynosorus cristatusPobre, cretoso, DescubiertaHojas anchas, tallos florales delgados, resistente al desgaste
Deschampsia flexuosaÁcidoDescubierta, sombraHojas estrellas, formación de penachos
Festuca ovina vulgarisPoroso, ácidoDescubiertaHojas duras, resistente a la sequía
Festuca rubraPoroso, ácidoDescubiertaHojas duras, resistente a la sequía
Festuca rubra fallaxPoroso, ácidoDescubiertaHojas duras, resistente a la sequía
Festuca genuinaPoroso, ácidoDescubiertaHojas aciculares duras, resistente a la sequía
Lolium perenneLa mayoríaDescubiertaHoja anchas, erecta, crecimiento rápido y efímera
Phleum pratenseLa mayoríaDescubiertaHojas anchas y blandas, resistente al desgaste
Poa compressaLa mayoríaDescubierta, sombraHojas finas, dura, resistente a las bajas temperaturas
Poa pratensisLa mayoríaDescubiertaHojas anchas, textura fina, resistente a la sequía
Poa trivialisLa mayoría húmedosSombraHojas anchas, no resiste el uso, resiste bien el frío
Climas suaves y húmedosAgrostis caninaLa mayoría húmedosDescubiertaHojas estrellas, densa, textura fina
Agrostis canina montanaLa mayoría húmedosDescuberitaHojas estrellas, densa, textura fina
Agrostis stoloniferaLa mayoría húmedosDescubierta, media sombraHojas estrellas, textura fina

1. Riego

El agua es vital para un buen desarrollo del césped, pero en su justa medida. No se debe regar en exceso. Como solemos decir en jardinería, siempre es mejor un poco menos de agua que un poco de más. Además de que el agua es un recurso limitado, en el césped su exceso provoca problemas de hongos y plagas.

La mejor hora para regar y la que recomendamos siempre es el amanecer, entendiendo como tal  entre las 4 y las 8 de la mañana. En estas horas el césped absorbe bien el agua ya que el suelo no esta demasiado frío ni demasiado caliente y obtiene las reservas de agua necesarias para cuando empiezan a aumentar las temperaturas. Además en estas horas la incidencia del viento suele ser menor, por lo que se realiza un riego más efectivo.

En cuanto a la cantidad de agua necesaria, podemos dar una pauta muy general de entre 2 a 10 litros por metro cuadrado y por día. Esta cantidad dependerá en gran medida del tipo de césped, del tipo de suelo y evidentemente de la estación del año en la que nos encontremos. Como media se puede decir que el césped necesitará una media diaria de 6 litros por metro cuadrado, esta cantidad total de agua se debe repartir a lo largo de la semana. 

La frecuencia de riego dependerá en gran parte del tipo de césped y del tipo de suelo. Por ejemplo para los suelos arenosos se deberán realizar riegos mas frecuentes, ya que este tipo de terreno no retiene la humedad. Los suelos arcillosos retienen más la humedad y se deberán realizar riegos más espaciados y profundos. En cualquier caso se debe intentar alargar los intervalos de riego para que las raíces profundicen más en el terreno y obtener así un césped mas fuerte y resistente a la sequía. 

2. Siega

Uno de los aspectos importantes a tener en cuenta es la altura de corte. Dependiendo del tipo de césped y su uso se mantendrá una altura de corte diferente pudiendo establecer de forma general una altura de corte de entre 2-4 centímetros para los céspedes ornamentales y 6-8 centímetros para un césped de uso intenso o más rustico. Como media se podría establecer una media de 5 cm de altura o usar tablas de referencia de los distribuidores de césped. Se debe tener en cuenta que una altura de corte excesiva reduce el vigor de nuestro césped, la profundidad de las raíces decrece y el mantenimiento aumenta.

Una regla muy importante en el mantenimiento del césped es no cortar nunca mas de 1/3 de la altura total del césped por lo que si nos encontramos un césped  muy crecido es mejor cortarlo en varias veces hasta alcanzar la altura deseada.

Otra regla importante es no cortar el césped siempre en la misma dirección. Por ejemplo unas veces cortar de norte a sur y otras de este a oeste. Esto favorece el crecimiento vertical del césped y evita que se creen carriles de terreno más compactados que otros.

3. Abonado del césped

Si cada vez que segamos retiramos los restos de césped, nos estamos llevando los nutrientes del suelo. Para recuperar estos nutrientes debemos aportar abonos de origen orgánico (mantillo, compost) o fertilizantes (abonos de origen químico). Se debe establecer un plan de abonado del césped con el cual conseguiremos tener un césped con un mayor valor ornamental, mas resistente y denso. Se deben aportar las cantidades necesarias de Nitrógeno, Fósforo y Potasio. Las cantidades necesarias dependerán en parte del tipo de suelo y su PH, el tipo de agua de riego y la época del año.

Existen diferentes tipos de abonado, abonados de presiembra, abonados de mantenimiento (primavera y otoño), abonados de refuerzo. Cada tipo de abonado se debe realizar en función de las condiciones del césped y de la época del año. A continuación describimos que aportan cada uno de los nutrientes necesarios para el césped.

N – Nitrógeno. El nitrógeno hace que las plantas luzcan más verdes. Si falta nitrógeno, las plantas amarillean y crecen menos. Si excedemos la cantidad necesaria, las plantas también se van a debilitar. Un exceso de fertilizantes puede tener consecuencias graves para el césped, aumentado la sensibilidad al frío del mismo y llegando incluso a quemarlo.

P – Fósforo. El fósforo favorece el buen desarrollo de las plantas del césped y también ayuda al crecimiento de las plántulas en el comienzo de su vida. La falta de fósforo disminuye el crecimiento de las raíces y hace que las hojas se abarquillen, es decir que se doblen sobre su eje longitudinal y también el césped toma una tonalidad mas oscura.

K – Potasio. El aporte de potasio aumenta la resistencia al pisoteo, al frío y a las enfermedades. La falta de potasio provoca quemaduras en los extremos de las hojas y una cobertura débil.

Cómo y cuando abonar. Si vamos a aportar abonos orgánicos es mejor hacerlo en primavera y en invierno o finales de otoño. Si utilizamos abonos químicos debemos de realizar un aporte de abono en primavera rico en fósforo para el buen desarrollo de las raíces, en verano un abonado mas rico en nitrógeno y ya en otoño se puede aplicar un abono de liberación lenta. Por nuestra experiencia, aplicamos entre 1 kg a 1,5 kg por cada 100 metros cuadrados de pradera de césped. A continuación podéis ver una tabla con cantidades recomendadas para cada tipo de césped y uso.

Recebado – ¿Cómo, cuando y porque? El recebado es la acción de aportar al césped una capa de arena, mantillo o turba. Dependiendo de las necesidades del césped y de la época del año, esta acción se realiza para aportar materia orgánica al terreno y mejorar la estructura del suelo.

El recebado está asociado al aireado y al escarificado del césped,  aunque se puede realizar de forma independiente. También se puede hacer un recebado cuando se va a realizar una resiembra y así aprovechar para tapar las semillas.

Recebado con arena. Si lo que queremos es mejorar suelos muy compactados o arcillosos se debe realizar un recebado con arena. Con esto conseguiremos mejorar la permeabilidad del terreno y la resistencia al pisoteo. Los recebados con arena, es mejor realizarlos en verano y se debe utilizar arena de sílice, la cual es apta para este tipo de acción al tener una granulometría muy fina.

Recebado con mantillo. El recebado con mantillo se debe realizar en otoño porque aporta calor al suelo. Aporta nutrientes y materia orgánica. También como hemos dicho anteriormente se puede utilizar durante la resiembra de césped y realizarlo mezclado con arena.

Recebado mixto. El recebado mixto es una mezcla de arena y mantillo o compost. Se puede realizar durante la resiembra en otoño o a principios de primavera.

4. Aireado y escarificado

Escarificado. El escarificado es una acción necesaria porque el césped va acumulando restos orgánicos tales como hojas secas, raíces, resto de césped; y se crea una capa o fieltro que impide la normal penetración del agua y la aireación del suelo. Este hecho también puede provocar problemas fúngicos.

El escarificado consiste en abrir superficialmente la capa de fieltro que es un tapiz de raíces y excesivamente tupido de hierba muerta. Se puede realizar con un escarificador manual , herramienta muy parecida a un rastrillo pero con unas cuchillas verticales. Normalmente, para jardines medianos o grandes se utilizan maquinas escarificadoras.

La mejores épocas para el escarificado son el periodo de brotación en primavera o en otoño donde se produce el refuerzo de las raíces. Para jardines particulares se puede realizar una vez al año y no todos los años tiene porque ser necesario.

Aireado. El aireado consiste en la airear el suelo trabajando entre los primeros 5 y 15 cm de suelo. Esta acción se realiza extrayendo pequeños cilindros del terreno con lo que se consigue un mejor desarrollo de las raíces al realizar una división de matas, además de facilitar la penetración del aire, el agua y los nutrientes, así como descompactar el suelo. Esta operación puede realizarse manualmente, pero es muy pesada e inaplicable para terrenos medianos o grandes. Por ello se suele utilizar un aireador mecánico, consistente en un rodillo con púas de hierro huecas que expulsan al exterior la tierra extraída.

5. Enfermedades y plagas

Las enfermedades del césped son generalmente provocadas por hongos, que suelen aparecer en primavera y otoño (con tiempo cálido y húmedo). Muchas veces son difícilmente identificables a simple vista y para prevenir su aparición es importante tomar algunas medidas en las labores de mantenimiento como dejar secar el césped entre riegos y segar regularmente y siempre a la misma altura.

Las plagas más comunes en el césped son los gusanos, limacos y hormigas, en especial las hormigas de fuego que hacen un montoncito de tierra y que además, no siendo suficiente con eso, se comen las hojas o se llevan las semillas cuando se hace una resiembra. Los gusanos pueden detectarse cuando hay tierra removida o se detectan insectos adultos en la superficie del césped. Otro síntoma puede ser la presencia de pájaros mas de lo habitual y que vienen a comerse estos gusanos e insectos.

Mantenimiento del césped artificial o sintético

SPORTBS, Fabricante e instalador de pistas de pádel, ofrece las siguientes recomendaciones para el mantenimiento de un césped artificial. Al realizar un mantenimiento adecuado a las pistas con césped artificial, éstas durarán unos 15 años. 

Es importante regar el césped durante los meses de calor para que las altas temperaturas no erosionen el césped artificial, para que se mantenga húmedo. En épocas de frío, se recomienda no limpiarlo con agua, para no desgastar el césped artificial. Aconsejamos cepillar el césped artificial por lo menos una vez al mes.

También conviene cambiar eventualmente la arena, para mantenerlo bonito y presentable. Ahora bien, cuando el césped sintético es utilizado en pistas deportivas, este mantenimiento debe realizarse con más regularidad para mantener en condiciones óptimas para practicar deporte. 

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